«Consagración de obispos» en Papa Stronsay
El candidato es el fundador y superior del grupo. Se rumorea que fomenta un culto a la personalidad en torno a sí mismo.
En 2025, el grupo rechazó la jerarquía posterior al Concilio Vaticano II y adoptó una doctrina sedevacantista.
Está previsto que la consagración episcopal la realice el obispo Pierre Roy, un obispo sedevacantista canadiense. Le asistirán los obispos Rodrigo Ribeiro da Silva, de Brasil, y Fernando Altamira, de Argentina.
Los tres «obispos» tenían vínculos previos con la Fraternidad Sacerdotal de San Pío X (FSSPX). Dos de ellos fueron ordenados sacerdotes dentro de la Fraternidad, mientras que el tercero fue ordenado por el obispo Williamson.
Las ordenaciones en el linaje de Thục se consideran nulas en la práctica
Los tres «obispos» consagrantes derivan sus «órdenes episcopales» del linaje del excéntrico arzobispo vietnamita Pierre Martin Ngô Đình Thục.
Los detractores del linaje de Thục sostienen que existen dudas sobre la validez de sus consagraciones, dado su estado mental. Consagró como «obispos» a todo tipo de personas extrañas y contribuyó al surgimiento de varios movimientos sectarios, entre ellos el grupo español El Palmar de Troya.
El Vaticano nunca declaró formalmente a Thục incapaz de conferir órdenes válidas. En 1983, el cardenal Joseph Ratzinger, en su calidad de prefecto de la Congregación para la Doctrina de la Fe, afirmó con cautela que los obispos consagrados por el arzobispo Ngô Đình Thục debían ser tratados como si nunca hubieran recibido dichas consagraciones episcopales.
«El propio Cristo otorgará la jurisdicción»
El obispo Roy afirmó que la ceremonia que tendrá lugar el próximo mes en Escocia se celebraría «en ausencia de un mandato apostólico», y señaló que «la Sede de Roma está claramente ocupada por los enemigos de Dios».
Añadió, en referencia al padre Michael Mary: «No puedo concederle jurisdicción, y lo reconozco plenamente. Pero Cristo, la cabeza invisible de la Iglesia y fuente de toda jurisdicción, puede hacerlo, y sin duda lo hará dentro de los límites de las necesidades actuales de la Iglesia, en ausencia de un verdadero Sumo Pontífice, para que él pueda pastorear al rebaño disperso que lo reconocerá como obispo católico».
Traducción IA